Los participantes del mercado buscan anticipar los movimientos de precio que tendrán los valores negociables que eligieron para invertir (y en este caso, nos restringimos a las acciones). Es en este contexto que los indicadores económicos se utilizan como una fuente de información e intervienen en el proceso de formación de EXPECTATIVAS.
Cada día, cada semana y cada mes tenemos cosas que ver: cosas a las que prestarles atención pero, como cada periodo son ciclos diferentes DEL MES NO MIRAMOS LO MISMO QUE MIRAMOS EN LA SEMANA. Son diferentes tendencias, pero de diferente fuerza explicativa.
Lo que hay que recordar para jugar bien el juego es que el tiempo es el máximo capital y, por tanto, a más amplio sea la temporalidad que estemos observando, más le podemos exigir a esa temporalidad. LOS CAMBIOS IMPORTANTES PIDEN MÁS TIEMPO.
Así, YA EN LOS HECHOS, un inversor espera un aumento de precio de un determinado valor negociable, sería lógico que lo compre antes de que se produzca la suba. Si se cumple su expectativa, realizará una "ganancia" vendiendo el activo a un precio mayor al de compra. Vemos entonces como las expectativas sobre el futuro tienen efectos en el presente e INCLUSO EN EL FUTURO.
De igual modo, TAMBIÈN los inversores evalúan en todo momento si las expectativas que formaron en el pasado resultaron erróneas o no, lo que puede impulsarlos a modificar la composición de sus carteras de inversión.
La evolución de las principales variables económicas determina el nivel de actividad agregado de una economía, influyendo sobre las potenciales ventas de las empresas y sus ganancias, y, por lo tanto, sobre el precio de sus acciones.
LO BUENO ES QUE ESAS "PRINCIPALES VARIABLES ECONÒMICAS" no son un misterio sino que son claras y objetivas: TASA FED, empleo no agrario, expectativas del consumidor, construcciòn de viviendas y algunos paràmetros accesorios complementarios.
