Volví de un mes de vacaciones, de recargar las pilas y de planear la vuelta. Pensando en todo lo vivido, enero fue un mes de encuentro, de compartir y de mucho bienestar. Tres palabras claves que fueron motivación en el momento en que decidí abrir este espacio que es Amesamis.
Hoy tengo ganas de contarte qué es Amesamis y por qué elegí este nombre.
Soy instructora de yoga desde el año 2009 pero comencé a dar clases oficialmente nueve años después. ¡Sí, me llevó un tiempo! Tiempo que entre otras cosas transcurrió en dejar de lado mi trabajo anterior, una mudanza y convertirme en mamá de dos niños. Fueron años de soñar, de tomar coraje, de preparación y de ir dejando que poco a poco cada pieza vaya encajando.
Fueron años donde compartí con mi familia y amigos mucho de lo que experimenté como una mejor calidad de vida. Y fue después de ese intercambio con mi círculo cercano que me propuse abrir las puertas para expandir y compartir esto con más personas. Durante estos años nunca faltó alguien que me consultara como aliviar su dolor lumbar o cervical, o alguien que me pidiera la receta de budín de zanahoria, una lectura sugerida o algún tip para disminuir el stress. Por eso, a mis amigos, o A mes amis, familia incluida, mi agradecimiento por el incentivo.
Mi deseo es que Amesamis se convierta no solo en un espacio donde puedas sentirte mejor físicamente a través de la práctica de àsanas sino que sea un lugar de encuentro, de intercambio, donde te sientas mejor a todo nivel, con vos mismo y con todo lo que te rodea. Te invito y te espero si querés tomar una clase de prueba o si simplemente querés sumarte por acá y compartir ideas. Porque siempre es bueno compartir lo bueno.
Salut!