Aprender un idioma es mucho más que memorizar reglas: es entrar en contacto con una forma de pensar, sentir y expresarse. Por eso mis clases de español se centran en la práctica real y en la conversación cotidiana. No soy profesora titulada, pero el español es mi lengua materna y lo utilizo en mi vida diaria en Argentina. Esa experiencia me permite ofrecer un acompañamiento auténtico, cercano y f...
Aprender un idioma es mucho más que memorizar reglas: es entrar en contacto con una forma de pensar, sentir y expresarse. Por eso mis clases de español se centran en la práctica real y en la conversación cotidiana. No soy profesora titulada, pero el español es mi lengua materna y lo utilizo en mi vida diaria en Argentina. Esa experiencia me permite ofrecer un acompañamiento auténtico, cercano y flexible.
Mi metodología combina tres pilares:
• Conversación guiada: trabajamos temas de interés del alumno, desde situaciones cotidianas hasta temas culturales, para que el aprendizaje sea significativo.
• Corrección amable: señalo errores de manera clara y constructiva, ayudando a mejorar sin perder confianza.
• Recursos prácticos: utilizo ejemplos reales, expresiones comunes y materiales adaptados al nivel de cada estudiante.
Las clases son dinámicas y participativas. Me gusta que el alumno se sienta cómodo para preguntar, equivocarse y volver a intentar, porque creo que el error es parte fundamental del aprendizaje. Además, adapto el contenido según los objetivos: ya sea mejorar la fluidez, preparar un viaje, practicar escritura o simplemente disfrutar de una charla en español.
Mis cualidades como docente informal son la paciencia, la empatía y la capacidad de conectar con las personas. Me interesa que cada estudiante viva el idioma, no solo lo estudie. Aprender conmigo significa tener un espacio seguro y motivador para crecer paso a paso, con la guía de alguien que respira español todos los días.
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