Mi nombre es Anabella y pienso que la clave para que las clases de matemáticas no sean aburridas es hacerlas de manera dinámica. Analizando datos concretos, cotidianos, utilizando palabras sencillas, donde el alumno se sienta cómodo y no fuera de tema
Mi nombre es Anabella y pienso que la clave para que las clases de matemáticas no sean aburridas es hacerlas de manera dinámica. Analizando datos concretos, cotidianos, utilizando palabras sencillas, donde el alumno se sienta cómodo y no fuera de tema