Descripción del anuncio
Hace tiempo que me dedico a dar clases de apoyo de matemática básica, una vocación que empezó en mi propio colegio, donde me encargaba de ayudar a mis compañeros y alumnos de años menores a ponerse al día con la materia. Siempre lo hago con el mismo enfoque: para mí no hay alumnos que sean "malos" con los números, sino explicaciones que no terminan de enganchar con lo que al chico le interesa.
Me especializo en transformar esa frustración que suelen tener muchos chicos en confianza. Me llevo excelente con adolescentes y jóvenes porque hablo su mismo idioma; sé perfectamente lo que es sentirse bloqueado frente a un ejercicio que no sale y mi mayor satisfacción es ver ese momento donde por fin les "cae la ficha".
Mis clases son distintas porque priorizo el vínculo y la confianza antes que las fórmulas. Me importa que el alumno se sienta cómodo y que pierda la vergüenza a preguntar, porque entender el "porqué" de las cosas es la clave para que aprendan de verdad. No creo en las explicaciones de memoria; trato de bajar los conceptos a la vida cotidiana, usando ejemplos de tecnología, deportes o juegos para que la matemática sea algo tangible y no un garrón abstracto.
Soy una persona con muchísima paciencia y un enfoque siempre positivo. Mi idea es que, basándome en mi experiencia dando apoyo escolar, cada pequeño logro sirva para que el alumno recupere la seguridad en sí mismo y sepa que, con la explicación adecuada, puede aprobar cualquier examen.