Descripción del anuncio
Estudiante de Ingeniería, UTN
Desde chica entendí que la Matemática no es pesada: lo que pesa es el miedo. Veía compañeras salir tensas, convencidas de que “no les daba”, y siempre sentí que no tenía que ser así.
Para mí, una clase es un espacio seguro. Podés venir y decir sin vergüenza: “estoy al horno, no entiendo nada”. Y está bien. Porque aprender no es un examen constante, es un proceso.
Enseño como quien acompaña: ordenamos el caos, desarmamos el nudo, respiramos y volvemos a intentar. Trabajo con método, con claridad y con seguimiento real del progreso, pero también con escucha. La idea es que te vayas más liviano que cuando llegaste: con dudas resueltas, herramientas concretas y confianza para seguir.
La exigencia está, pero sin miedo. La Matemática no es terapia… pero casi.
Con amor, Florcita.