Descripción del anuncio
Mis clases son vivas, cuidadas y profundamente humanas. Están pensadas como un encuentro: comienzan creando clima y presencia, y desde allí el aprendizaje se vuelve posible. Combino estructura clara con flexibilidad, para que cada estudiante se sienta acompañado y a la vez desafiado.
Trabajo desde una pedagogía activa e integral: se aprende haciendo, sintiendo y reflexionando. Integro lo artístico, lo corporal y lo creativo para que los contenidos no sean solo información, sino experiencia que deja huella. Escucho, observo y adapto; no doy recetas, construyo caminos.
Mis clases son prácticas y significativas, con objetivos concretos y sentido profundo. Hay rigor sin rigidez, calidez sin improvisación. Y, cuando corresponde, un humor sutil que aligera, abre y conecta. Porque aprender también puede ser un acto de disfrute y confianza.