¿A quien no le ha pasado alguna vez tener un enorme deseo por aprender algo nuevo?, una nueva lengua, aprender a tocar un instrumento musical, aprender a tejer o bordar. Lo interesante de la vida es que todos los días tenemos la posibilidad de aprender algo nuevo, sin embargo, no siempre resulta fácil aprender algo que es totalmente desconocido para nosotros y que lo tenemos que aprender de cero (sobre todo cuando somos adultos). Desde mi experiencia creo fervientemente que hay cosas fundamentales que hay que tener en cuenta a la hora de iniciar el aprendizaje como la consciencia del tiempo que disponemos, constancia y mucha paciencia.
El primer paso es preguntarse a si mismo, de cuanto tiempo uno dispone para llevar a cabo el aprendizaje de una lengua, doy este ejemplo porque soy profesora de Inglés y muchas veces recibo consultas de alumnos expresando que quieren empezar a estudiar pero no tienen tanto tiempo. En este caso aconsejo, priorizar las tareas, no comenzar varias actividades a la vez ya que esto podría resultar de mucha presión y como el refrán dice " el que mucho abarca poco aprieta". Pocas veces se consigue un buen resultado cuando nos metemos de lleno a hacer varias actividades. Hay que tener consciencia plena de que una agenda llena de actividades no nos garantiza que seamos mejores. Lo ideal es ponerse metas alcanzables y tener en cuenta que el tiempo es un factor crucial.
¿Organizaste tus horarios? ¡Excelente! Cumpliste con el primer paso. Veamos... ¿Que otro ingrediente necesitamos? Si. Constancia. Hoy lunes voy a salir de mi zona de confort y voy a dedicarle 10 minutos a practicar estas estructuras gramaticales que vimos en clase. Mañana martes, voy a ponerme un objetivo de 15 minutos de estudio. El miércoles voy a practicar a la mañana y a la tarde 10 minutos. El hecho de que la constancia sea un aspecto fundamental a la hora de estudiar, no quiere decir que debamos ser inflexibles con nosotros mismos. Podemos ser constantes y podemos ser flexibles a la vez y de esta manera llegar al día viernes con objetivos alcanzados sin pasar por el terrible momento de frustración. Acordate, la constancia y la flexibilidad ¡hacen un buen combo!
Empezaste a estudiar, Inglés supongamos... Asistís a las clases, realizás las tareas, pero te das cuenta de que a pesar de ser responsable con el estudio, no te sentís muy seguro a la hora de expresarte en el idioma. La adquisición de una lengua es un proceso, porque dentro de la misma existen aspectos culturales que no se pueden comprender ni aprender de un día para el otro. Aprender una lengua significa, no solo saber expresarse, entender al otro, poder leer o escribir, sino también conlleva una reflexión de otra cultura distinta a la nuestra. Por lo tanto, siempre va a ser un proceso e incluso nosotros, los profesores, aprendemos palabras, frases y modismos nuevos todos los días. Sé paciente con vos mismo y date crédito por tus logros.
Espero que luego de leer estos párrafos te animes a empezar ese curso que tantas ganas tenés de hacer, estoy segura que con mas consciencia del tiempo que disponés, siendo constante y paciente vas a poder alcanzar tus metas. Viniste al mundo a aprender cosas maravillosas, disfrutá de ese maravilloso proceso y confiá en que podés hacerlo.