Hay un aspecto del Canto que se relaciona con la meditación, particularmente con una meditación especial que se realiza sobre la respiración. Con ella purificamos nuestros aires internos y así logramos llevar nuestra mente por caminos internos correctos hacia estados más apacibles, de equilibrio mental y paz interior.
El aire es la materia esencial de nuestra voz y al trabajar metódicamente, a través de los ejercicios de vocalización, de las canciones y repertorio que abordamos, gracias al uso adecuado del diafragma tanto en la inspiración como en la emisión, logramos hacer fluir el aire (la voz) en forma pareja y estable, haciendo que nuestra mente experimente sensaciones agradables, nuestra energía se renueve y nos llenemos de entusiasmo y alegría. Esto se debe al trabajo interno de la respiración: nuestro aire se mueve, fluye y se estabiliza transformando nuestra mente, de manera similar a cuando realizamos meditaciones sobre la respiración.
Si a eso podemos sumarle una intención positiva, una actitud mental abierta y altruista, además de avanzar en nuestro aprendizaje y experiencia vocal, llenaremos de significado nuestra práctica del canto y mejoraremos todas nuestras experiencias personales y rendimiento, tanto en la preparación como en las presentaciones en público.
En conclusión, la técnica vocal nos permite un manejo óptimo del aire y la voz, permitiendo que la energía circule de manera fluida y equilibrada, llevando nuestra mente a un estado de alegría y paz interior. Y como todos hemos escuchado alguna vez: "la felicidad es un estado mental que proviene de La Paz interior", por eso cantar nos causa tanto placer.